
Los que conozcáis Sweet Salad sabréis que tuvo su nacimiento a finales de mayo de este mismo y año y, desde entonces, ha sufrido una serie de épocas de mayor y menor flujo de entradas. Esto es debido a que, además de otros menesteres míos, soy la única persona que lleva el blog (que, además, ahora compagino con mi nuevo blog Adicta a la moda, lugar por donde espero que os paséis). Muchos de los que me conozcáis sabéis, además, que al fin he conseguido trabajo en un blog (Vivir gratis), donde publico con el nombre de Estefanía F., por si a alguien le interesa.
Desde el mismo momento en el que me uní al grupo de redactores del blog anterior y lancé Adicta a la moda, mis indecisiones con este blog no han dejado de crecer. Desde su creación, además, he sentido como si quizá algo fallase en el blog, como si no le diese el rumbo adecuado. ¿Debería dejarlo como está, es decir, un blog con entradas sobre temas que me interesan como muestra para futuros trabajos? ¿O debería quizá dar otro enfoque a la presentación de mis contenidos en internet (con dominio, crear un blog de otra forma)?

